La recién promulgada Ley de Sustancia Económica (Ley 526 de 2026), sancionada el 28 de mayo de 2026, la cual entra en vigor el primero de enero de 2027, se alinea con las mejores prácticas internacionales, reafirmando el compromiso de Panamá con los estándares de transparencia fiscal, consolidando al país como una jurisdicción confiable y moderna, que fortalece la competitividad, estabilidad e imagen internacional de Panamá.
La normativa alcanza exclusivamente a entidades panameñas o domiciliadas en Panamá que cumplan dos condiciones:
- Formen parte de un grupo multinacional.
- Obtengan ingresos pasivos de fuente extranjera; salvo las entidades que, aunque cumplan con estas condiciones, estén expresamente excluidas de su ámbito de aplicación.
Se entenderá que forman parte de un grupo multinacional si se trata de (i) dos o más entidades (ii) que estén vinculadas por propiedad o control (iii) que sean residentes fiscales en diferentes jurisdicciones.
En cuanto a los ingresos pasivos, se refiere la ley específicamente a la percepción de dividendos o participaciones en utilidades, intereses, regalías, ganancias de capital, rentas de capital inmobiliario o mobiliario, que sean de fuente extranjera.
La ley excluye expresamente del régimen a la marina mercante y a las entidades autorizadas, reguladas y supervisadas por la Superintendencia de Bancos, la Superintendencia del Mercado de Valores y la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de la República de Panamá.
La entidad que afecta al ámbito de aplicación de la Ley 526 de 2026 deberá probar “sustancia económica”, esto es, que efectúa actividades económicas efectivas en Panamá, lo cual incluye:
Presencia física: La entidad debe tener una oficina real en Panamá, con personal y equipos suficientes para llevar a cabo sus operaciones.
Toma de decisiones: Debe demostrar que las decisiones clave sobre la gestión y operación de la entidad se toman en Panamá.
Gastos operativos: La entidad debe tener gastos operativos reales relacionados con su actividad económica en el país.
Si la entidad no logra demostrar esta sustancia económica, las rentas pasivas de fuente extranjera estarán sujetas a una tarifa fija del 15% sobre la renta neta gravable. Esta tasa se aplicará a los ingresos obtenidos de fuente extranjera que, de otro modo, estarían exentos al amparo del principio de territorialidad prevalente en la legislación fiscal panameña.
El incumplimiento por parte de la empresa afecta al régimen, acarrearía multas por omisión, recargos por morosidad, intereses e incluso sanciones por defraudación fiscal en casos de simulación.
Es esencial que se realice una revisión exhaustiva de las estructuras corporativas y de las operaciones para determinar si entran en el ámbito de la ley y en qué categoría se ubican como una tarea adicional de Compliance. La planificación fiscal estratégica se vuelve indispensable para maximizar los beneficios de las operaciones en Panamá mientras se minimizan los riesgos de sanciones fiscales.
New Compliance Standards: Economic Substance Requirements in Panama
The recently enacted Economic Substance Law (Law 526 of 2026), sanctioned on May 28, 2026, and set to enter into force on January 1, 2027, aligns Panama with international best practices, reaffirming the country’s commitment to tax transparency standards and consolidating its position as a reliable and modern jurisdiction that strengthens Panama’s competitiveness, stability, and international reputation.
The law applies exclusively to Panamanian entities or entities domiciled in Panama that meet two conditions:
- They are part of a multinational group.
- They receive foreign-source passive income, except for entities that, although meeting these conditions, are expressly excluded from the scope of the law.
An entity will be considered part of a multinational group when there are (i) two or more entities, (ii) linked by ownership or control, and (iii) that are tax residents in different jurisdictions.
With respect to passive income, the law specifically refers to dividends or profit distributions, interest, royalties, capital gains, and income derived from real estate or movable property, provided that such income is from foreign sources.
The law expressly excludes from the regime the merchant marine sector, as well as entities authorized, regulated, and supervised by the Superintendency of Banks, the Superintendency of the Securities Market, and the Superintendency of Insurance and Reinsurance of the Republic of Panama.
Entities falling within the scope of Law 526 of 2026 must demonstrate “economic substance,” meaning that they carry out effective economic activities in Panama. This includes:
Physical presence: The entity must maintain a genuine office in Panama, with sufficient personnel and equipment to carry out its operations.
Decision-making: The entity must demonstrate that key decisions regarding its management and operations are made in Panama.
Operating expenses: The entity must incur genuine operating expenses related to its economic activities in the country.
If an entity fails to demonstrate the required economic substance, its foreign-source passive income will be subject to a fixed 15% tax rate on net taxable income. This rate will apply to foreign-source income that would otherwise be exempt under the territorial taxation principle prevailing in Panama’s tax legislation.
Non-compliance by an entity subject to the regime may result in penalties for omissions, late-payment surcharges, interest, and even sanctions for tax fraud in cases involving simulated transactions or arrangements.
It is essential to conduct a thorough review of corporate structures and operations to determine whether they fall within the scope of the law and, if so, under which category, as an additional Compliance responsibility. Strategic tax planning therefore becomes essential to maximize the benefits of operating in Panama while minimizing exposure to potential tax penalties.